Clara Moreno

Clara Moreno.
Una forma de mirar.
Valencia, Ayora, Altea y, ahora, Villajoyosa. El recorrido de Clara reúne paisajes y recuerdos que encuentran su lugar en el color.
Su obra de inspiración mediterránea explora el mandala, la repetición del punto y la geometría ornamental. En sus composiciones, los tonos luminosos conviven con negros profundos y espacios en blanco.
Una sensibilidad abierta a los aires africanos, al ritmo visual y a las pequeñas variaciones que hacen personal cada pieza.
Color, repetición y espacio
En sus cuadros, el punto se convierte en una unidad de ritmo. Las formas circulares se abren en pétalos, se acercan al borde del lienzo o dialogan entre dos piezas. A veces domina el color; otras, el contraste del blanco y el negro.
El resultado es una obra ornamental que invita a detenerse en sus detalles. La influencia mediterránea se expresa en la luz y en la paleta, acompañada por los aires africanos que forman parte de su sensibilidad visual.
